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martes, 21 de octubre de 2014

SIGUE TOCANDO

     Con el deseo de animar  a su hijo, para que avanzara en el piano, una madre llevó a su pequeño a un concierto de Paderewski. Después de sentarse, la madre vio a una amiga en la platea y fue a saludarla. El pequeño, cansado de esperar, se levantó y comenzó a recorrer el lugar hasta que llegó a una puerta donde estaba escrito: Prohibida la entrada.
     Cuando las luces se apagaron y el concierto estaba a punto de empezar, la madre regresó a su lugar y descubrió que su hijo no estaba allí... De repente, las cortinas se abrieron y las luces cayeron sobre un impresionante piano Steinway en el centro del escenario... Horrorizada, vio a su hijo sentado inocentemente al teclado, tocando las notas de "Mambrú se fue a la guerra". Entonces, el gran maestro entró, rápidamente fue al piano y susurró al oído del niño: "No pares, SIGUE TOCANDO".



     Entonces, Paderewski extendió su mano izquierda y empezó a llenar la parte del bajo. Luego, puso su mano derecha alrededor del niño y añadió un hermoso arreglo a la melodía. Juntos, el viejo maestro y el joven aprendiz, transformaron una situación embarazosa en una situación maravillosamente creativa. El público, emocionado, aplaudió puesto en pie.

Anónimo.

No es que me haya dado por lo cuentos, pero este que he leído hoy merecía la pena. ¿Cuántas veces nos preocupamos por cosas que son superfluas? ¿Cuántas veces dejamos que las oportunidades de vivir una experiencia maravillosa queden truncadas por las convencionalidades o las conveniencias? ¿Cuántas veces, llevados de un sentido de la respetabilidad, nos olvidamos de lo realmente importante, el ser humano?
Si el maestro Paderewski hubiera pensado en su posición, en su trabajo, en su categoría, en su espectáculo, en su prestigio... ¿Qué hubiera ocurrido? Simplemente, que hubiera perdido la ocasión de poder experimentar la maravillosa armonía del ser humano.
¿Valió la pena? Eso es algo que es a tí, querido lector, a quién corresponde decidirlo. Pero termino con otra pregunta... ¿Habrías sido capaz de hacer lo mismo?